Montemar Natura

Apartamento 2 habitaciones

Más capacidad

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  • Entradas y salidas mayoritariamente en sábado
  • Sin cargos de gestión
  • Mejor precio garantizado

Apartamento 2 habitaciones

Capacidad 4/6 personas
1 cama doble + 2 camas individuales + 1 sofá cama doble

Cuando construimos los apartamentos, solo teníamos en mente convertirlos en lugar confortable, bonito y bien equipado. Donde el cliente se sintiera realmente a gusto. Con los años hemos ido mejorando y ampliando los servicios, de forma que estamos orgullos y ofrecemos todo lo necesario para que no te falte de nada en tus días de vacaciones. Nuestros apartamentos cuentan con todo tipo de servicios ya incluidos en el precio, limpieza semanal, toallas y ropa de cama, aire acondicionado y WIFI gratuito.

Alojándote en Montemar Natura te invitamos a que viajes a las zonas más emblemáticas de Peñíscola.
Cada apartamento tiene el nombre de los lugares más bonitos y conocidos de la ciudad, descúbrelos y haz te tu estancia en Peñíscola un recuerdo inolvidable…
Sierra de Irta, Casa de las Conchas, El Bufador, Portal Fosc, Torre de la Badum, El Puerto….

Información general

2 Cama individual
1 Cama grande
1 Sofa Cama
Cocina equipada
2 Habitaciones
Apto para niños
Cuarto de baño
Lavabo
Lavadora
Microondas

Servicios incluidos

Internet Wifi
Piscina
Piscina Infantil
Parking privado
Barbacoa
Solarium
Limpieza semanal
Ropa de Cama

Apartamento 2 habitaciones en fotos

Nombres de los apartamentos

El respeto y la tranquilidad que infunde el interior de la Ermitana, en Peñíscola, es el mismo que pretende transmitir nuestro resort. De ahí que decidiéramos bautizar este apartamento con su nombre, rindiendo homenaje, a su vez, a la patrona local.

Como un templo en el que te sientes seguro y en paz, en Montemar Natura podrás descansar a gusto y recuperar energías tras tu viaje. Créenos: te hará falta, si quieres conocer todos los rincones y monumentos que tiene para ofrecerte “la ciudad en el mar”.

Tras poner a prueba tus piernas, en lo más alto del peñón encontrarás esta pequeña ermita, que desde principios del siglo XVIII permanece adosada a la parte oeste del famoso castillo del Papa Luna.

El santuario barroco, de una sola nave, ha sido testigo de una parte importante de la historia moderna de Peñíscola. Su fachada no es pomposa ni recargada, sino que refleja el carácter sencillo pero robusto de la ciudadela.

Junto al altar mayor yace Sancho de Echevarría, el gobernador que mandó construir el templo tras 17 meses de asedio. Lo hizo en agradecimiento a la población, por haber apoyado la causa borbónica durante la Guerra de Sucesión Española.

El militar felipista no llegó a ver concluida su obra, pues murió durante la inauguración. Queda, eso sí, su legado. La torre campanario preside hoy muchos de los encuadres de postal más populares de esta villa mediterránea.

¿Has llegado a Montemar a principios de septiembre? En ese caso puede que estés a tiempo de participar en los festejos en honor a la Virgen de la Ermitana. Estas celebraciones, que tienen lugar en la plaza, están consideradas de Interés Turístico Nacional. Si tienes ocasión, sigue nuestro consejo y no te las pierdas.

Punto de obligada visita, la “Casa de las conchas” de Peñíscola es ejemplo de la importancia que adquieren los pequeños detalles, transformando un espacio común en algo especial y único.

Esta experiencia es, justamente, la que queremos brindarte en Montemar Natura. Por eso, el nombre de este apartamento no es baladí: deseamos que pases unas vacaciones inolvidables a nuestro lado.

La edificación a la que nos referimos, ubicada en pleno casco histórico, es uno de los rincones más pintorescos de la localidad. Terminada la obra en 1961 forma parte, sin duda, del alma de nuestra “ciudad en el mar”.

Entre casas típicas y callejuelas empedradas, la curiosa fachada está completamente revestida de conchas marinas auténticas. Es una idea que se le ocurrió a la familia de Timoteo Pau y Justa Mir.

Pioneros en ofrecer visitas turísticas locales y propietarios de la primera tienda de recuerdos que hubo en el peñón, decidieron invertir parte del dinero que ahorraron rindiendo este homenaje al mar y a sus riquezas.

Alojándote en nuestro resort esperamos que también abunden en tu mente los buenos recuerdos y las ganas de emprender nuevas y emocionantes aventuras.

¿Te parece comenzar conociendo “La casa de las conchas” de primera mano? No te costará ubicarla, pues está de camino hacia el monumento más famoso de Peñíscola: el imponente castillo templario del Papa Luna.

Para dar con ella debes dirigirte hasta la calle Farones. Con sus adornos mediterráneos, fusionados con el estilo árabe de las ventanas, enseguida la reconocerás.

Antes de proseguir tu paseo por la zona de murallas, sigue con la tradición y tómate la típica foto junto a la entrada. ¿Viajas con niños? ¡Seguro que esta casa les va a encantar!

Como marinero llegado de otros lares, queremos hacer honor al nombre de este apartamento iluminándote con su significado.

Desde finales del siglo XIX los destellos del Faro de Peñíscola han guiado en la oscuridad a miles de embarcaciones que han surcado las aguas más próximas al peñón.

Situado junto al Castillo del Papa Luna, en pleno casco histórico, se ha convertido en un punto icónico de la ciudad y escenario de rodaje en películas como Calabuch (1956) o París Tombuctú (1999).

El Faro es un lugar de encuentro y de meditaciones; testigo de amoríos, reencuentros y secretos de medianoche. Pero, ante todo, un espacio único que proporciona calma y seguridad.

Justo lo que ofrece nuestro resort.

De cara al mar y con sus 11 metros de altura, la estructura del Faro da la bienvenida a sus visitantes cada día regalándonos unas impresionantes vistas de la costa mediterránea. Difíciles de olvidar.

Y así queremos que sea tu estancia en Montemar Natura. Mágica, rebosante de luz y de buenos recuerdos.

¿Te gustaría visitar el Faro? Pues déjanos indicarte hacia dónde navegar. Fija rumbo hacia la Plaza de Armas, baja por la calle Castillo y, a mano izquierda, lo verás.

Actualmente la torre forma parte del Centro de atención de visitantes local. Descubre desde este punto otras rutas y la historia del lugar.

También puedes entrar en nuestra web y acceder al blog para conocer todo lo que se gesta en Peñíscola. Por cierto, ¡no olvides compartirnos tus mejores fotos! Ahora que has recalado en buen puerto, relájate y a disfrutar.

Si tienes alma marinera, has llegado a un buen lugar. Y es que, como indica el nombre de este apartamento, Peñíscola no sería la misma sin su puerto.

Entre el mar y las murallas, este espacio nos recuerda la importante tradición pesquera de esta región mediterránea.

Barcos, redes y gaviotas adornan un paisaje lleno de historia, a los pies de una imponente fortaleza medieval: el castillo del Papa Luna.

Tras descansar a salvo de viento y marea en las confortables habitaciones de nuestro resort, te recomendamos salir a explorar esta explanada dando un tranquilo paseo por el muelle.

Proponte conseguir el mejor precio del día en la subasta de la lonja, codeándote con los más curtidos y experimentados marineros de la zona.

Son ellos quienes pueden desvelarte los mejores trucos de pesca según la temporada. Además, te asombrarán con sus aventuras a lo largo de una vida tan salada.

Hasta puedes subirte a uno de sus barcos y surcar las aguas próximas al peñón, ¡o poner rumbo a Les Columbretes! A tu vuelta, recupera energías en Montemar Natura y no olvides poner al día tu cuaderno de bitácora.

Esperamos que tu estancia con nosotros sea – de veras – digna de las mejores reseñas habidas y por haber, que te sientas como en casa y que desees volver pronto a este puerto de postal.

¿Quieres saber qué ruta tomar para fotografiar un lugar tan pintoresco? Recorre las calles de la Peñíscola extramuros en busca de la Playa del Sur.

Una vez allí, divisarás enseguida el espigón y la entrada que andas buscando. Inmortaliza con tu cámara el momento y disfrútalo sin prisas antes de seguir con tu viaje.

Respirar aire puro en un entorno tranquilo, apartado del mundanal ruido y del estrés de la gran ciudad. Alojándote con nosotros verás cumplido este deseo.

Fieles a la filosofía slow, el apartamento en el que estás debe su nombre a una joya natural: Irta, uno de los pulmones verdes más próximos a Peñíscola.

Se trata de una de las pocas sierras vírgenes que quedan en todo el litoral valenciano, un paraíso de 13 kilómetros de costa donde relajarse al aire libre.

Hay acantilados y calitas apartadas de la multitud, por lo que seguro que las preciosas vistas que ofrece este paraje ocuparán un lugar privilegiado en tu memoria.

Entre los recuerdos de vacaciones esperamos que tu estancia en Montemar Natura acuda siempre a tu mente como una experiencia digna de repetir.

¿Te gusta andar por el monte? Pues cálzate las botas ya mismo y sal a recorrer los senderos de este parque natural de casi 8.000 hectáreas terrestres (y más de 2.000 marinas).

Fragancias como la del tomillo, el pino y el romero te acompañarán durante todo el paseo, mientras aves, ardillas y algún que otro zorro seguirán tus pasos de cerca.

Puedes realizar – a pie o en bicicleta, solo o en familia – una decena de rutas con itinerarios debidamente señalizados, como la del Cranc, el Xoriguer o la del Fardatxo.

Tras comprobar la comodidad de las habitaciones de nuestro resort, habrás cargado pilas suficientes para alcanzar con éxito la cima del Campanilles, el punto más alto de esta sierra repleta de tesoros.

En el camino descubrirás torres vigía, antiguos hornos de cal, ermitas y castillos que se divisan en la lejanía. Ya de vuelta, no olvides compartir con nosotros todas tus impresiones.

¿Has llegado hasta aquí buscando unas vacaciones de altura? Entonces, el nombre de este apartamento es señal de que vas por buen camino.

En Montemar Natura queremos elevar tu experiencia y hacerte sentir por las nubes cuidado cada detalle para que tus expectativas nunca decaigan.

Tú solo relájate y disfruta como mereces de lo que se presenta ante ti. Desde Las Atalayas sentirás cómo toda Peñíscola se muestra sin filtros, rindiéndose a tus pies.

Este mirador es uno de los más impresionantes de la Costa del Azahar. Se accede a él por una carretera sinuosa y empinada, rodeada de urbanizaciones.

El final del trayecto regala unas vistas inolvidables de las playas, los hoteles, el imponente castillo y el entorno en el que se ubica nuestra preciosa “ciudad en el mar”.

Puedes subir en coche o con el tren turístico local. En un día despejado es posible divisar desde el Delta del Ebro hasta las famosas islas Columbretes.

Otro buen momento para visitar Las Atalayas, si prefieres descansar hasta más tarde en el resort, es hacerlo aprovechando el brillo casi mágico de una puesta de sol.

A la hora del atardecer podrás conseguir fotos de postal de “uno de los pueblos más bonitos de España”. Como podrás comprobar desde allá arriba, Peñíscola puede alardear de ello con orgullo.

Cuando vayas, carga bien las baterías de tu teléfono y libera espacio para almacenar muchas instantáneas. Serán – seguramente – de las más bonitas que tomes en tu viaje por tierras valencianas.

Increíble fue la vida de Benedicto XIII, conocido comúnmente como “Papa Luna”. Y este mismo calificativo es el que queremos que pronuncien tus labios cuando cuentes a los tuyos cómo han sido tus vacaciones en Montemar. Por eso decidimos bautizar este apartamento con su nombre, íntimamente ligado a la historia local.

Si decides subir hasta la parte más alta del peñón, donde se encuentra el imponente castillo templario, verás junto a la entrada una estatua muy seria que da la bienvenida a los visitantes. Representa a Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, el famoso pontífice aragonés que vivió en esta fortaleza hasta su muerte, en 1423.

Obra de Sergio Blanco, cantante de Mocedades, la escultura fue hecha de bronce para recordar tan singular figura. Con dos metros de altura y 700 kilos, es la más fotografiada de la “ciudad en el mar”. Así que ya sabes: ya que estás aquí aprovecha y no dejes pasar la oportunidad de ir a tomarte una selfie con él.

El Papa Luna tuvo un papel protagonista durante el Cisma de Occidente y sobrevivió a un envenenamiento con arsénico. Pese a ello, se negó a aceptar su destitución, insistiendo en su legitimidad. ¿Has escuchado alguna vez la expresión “mantenerse en sus trece”? Se la debemos a su terquedad, que terminó exasperando al propio rey.

Durante los 8 años que Benedicto XIII vivió refugiado en Peñíscola con su corte, se dedicó a escribir. Aquí concibe el “Libro de las Consolaciones de la Vida Humana”. Pero su legado va mucho más allá, como descubrirás paseando por las preciosas calles del centro histórico.

Si quieres liberarte del estrés, te recomendamos relajarte admirando las vistas mientras te tomas una tisana. No por nada esta infusión de hierbas medieval, cada vez más popular en la localidad, era una de las preferidas del papa para aliviar las tensiones del alma.

Durante siglos, la Torre Badum ha sido testigo de la historia de Peñíscola. Ahora, desde este apartamento con su nombre, tú también puedes comenzar a descubrir el pasado y presente de “la ciudad en el mar”.

Este vestigio del siglo XVI servía para controlar las costas frente a la amenaza de los piratas bereberes. Oteando el horizonte los aldeanos podían divisar las embarcaciones y alertar a la población de su inminente llegada.

Lo hacían por medio de hogueras, sin necesidad de mediar palabras y como parte de un complejo sistema de vigilancia que permitía comunicarse para transmitir el mensaje por todo el litoral.

Desde Montemar Natura prometemos cuidar de tus vacaciones con la misma eficacia. Tenemos la ventaja de estar a un paso del Parque Natural de la Sierra de Irta; el mismo en el que se encuentra la Torre Badum.

Dicha construcción, a unos seis kilómetros del peñón, se alza sobre un imponente acantilado de 97 metros de altura. Desde allá arriba, te lo puedes imaginar: las vistas al Mediterráneo son magníficas.

La fortificación defensiva tiene otra particularidad: carece de puertas. Se accedía a ella a través de unos ventanales, con ayuda de una escalera. En aquella época, ¡toda precaución era poca!

¿El senderismo es lo tuyo? En ese caso siéntate a trazar tu ruta en la terraza, cálzate las botas y sal a recorrer los alrededores de nuestra torre vigía más famosa con tu cámara. Seguro que la flora y fauna, las calas salvajes y sus encuadres de postal no te defraudarán.

Declarada Bien de Interés Cultural en 1985, vale la pena acercarse a ver la edificación y conocer los detalles que la hacen tan especial. Algunos ya te los hemos contado aquí, el resto te invitamos a descubrirlos durante tu estadía.

Peñíscola tiene grandes playas, aunque pocas son tan exclusivas y tranquilas como la del Pebret. Esta identidad única, precisamente, es la que buscamos en nuestro resort.

Durante tu visita a la costa podrás tumbarte junto a la orilla, disfrutar del sol y del mar. Ya de vuelta, en Montemar Natura tendrás la oportunidad de seguir relajándote sin aglomeraciones.

La playa que da nombre a este apartamento forma parte del Parque Natural de la Sierra de Irta. Junto con la del Russo, destaca por su fina arena blanca y sus curiosos cordones de dunas.

Ten cuidado con ellos, pues son el hogar de muchas especies animales endémicas y el refugio de aves tan valiosas como el Chortilejo Patinegro o la Canastera.

¿Te gusta nadar? En ese caso, no olvides llevarte tus gafas de buceo. Bajo el agua seguirás sorprendiéndote, observando la rica vida marina de la zona.

En nuestras instalaciones no te faltará nada, ya que tenemos piscina, solárium y hasta zona de barbacoas, pero en El Pebret tampoco te sentirás desatendido.

Además de espacio de sobra para extender tu toalla, la playa ofrece servicio de aparcamiento, limpieza, un merendero, señalización y vigilancia.

¿Quieres saber la mejor forma de llegar hasta allí? El acceso por carretera no es nada fácil para vehículos, por lo que una buena opción es andar o pedalear, recorriendo el camino a pie o en bici.

Las vistas que ofrece el trayecto, entre acantilados y en plena naturaleza, hacen que la experiencia sea – si cabe – aún más especial.

Así que ya sabes: prepara la mochila con bebida y comida suficientes y lánzate a la aventura. Te animamos a conocer esta playa salvaje y con encanto, a pocos kilómetros de Peñíscola.

Incluso en los días fríos y con mala mar Peñíscola no deja de sorprender. La ciudad amurallada regala siempre experiencias inolvidables, las mismas que queremos que colecciones durante tu estancia en Montemar.

Por eso, decidimos que este apartamento lleve el nombre de “El Bufador”, haciendo referencia a uno de los lugares con más encanto del casco antiguo. Esta curiosidad geológica logra un momento casi mágico: que cuando el Mediterráneo se rebela, el corazón del peñón ruja a tus pies.

Si vas de camino al castillo, en las proximidades del Museo de la Mar, verás desde lo alto de la calle Príncipe una plazoleta con un agujero excavado en la roca de manera natural. Por él se cuela el agua embravecida, bufando con un sonido característico o expulsando algún que otro chorro cuando hay temporal.

Es un lugar perfecto para un vídeo viral, pero también para tomar una copa cuando todo está en calma o picar algo en algún bar o terraza chill-out en las noches veraniegas. Como verás, cerca de este capricho del paso del tiempo no te faltarán opciones. Y es que se ha convertido en una parada obligatoria de cualquier ruta por el centro de la ciudad.

Aprovecha la calma de nuestro resort para trazar tu recorrido e incluye este punto en tu visita. Por cierto, ¿sabes que El Bufador es protagonista de algunas de nuestras leyendas? Según cuentan, su aullido era tan disuasivo que, en otros tiempos, protegió a los vecinos de quienes querían asaltar el imponente castillo.

Hoy en día, más que asustar, esta cavidad profunda impresiona cuando respira en invierno. Se trata de un espectáculo difícil de ver en otros lugares de la zona, por lo que ya forma parte de la identidad peñiscolana y del conjunto histórico – artístico local. Lleva tu cámara contigo y disfruta de una experiencia única.

Si te gusta la historia o el cine, el nombre de este apartamento enseguida adquirirá un significado especial para ti. El Portal Fosc de Peñíscola fue el principal acceso por tierra a la ciudad amurallada hasta el siglo XVIII, un lugar especial donde se han rodado importantes escenas de películas y series.

Desde El Cid, con Charlton Heston y Sophia Loren, a la sexta temporada de Juego de Tronos. Cuando estés bajo esta construcción de finales del siglo XVI podrás verte junto a Tyrion Lannister y Lord Varys en las tierras de Poniente. O viajar en el tiempo para imaginarte cómo fue el desarrollo de esta obra clave, promovida por el rey Felipe II “El Prudente” junto a la muralla de época renacentista.

Si te fijas, sobre la entrada verás un escudo conmemorativo. La decoración de esta entrada, diseñada por el famoso Juan de Herrera, el mismo arquitecto que estuvo a cargo de la fachada occidental de El Escorial, tiene un marcado carácter militar, con almohadillado en piedra blanca y una impresionante bóveda interna resuelta en un ángulo de 90 grados.

Regálate algo de tiempo para apreciar cada uno de sus detalles. ¡La construcción está perfectamente restaurada! Por eso, es un deleite admirar su factura. Además, este punto es ideal para comenzar a subir hasta la fortaleza. Sin duda, es una parada obligatoria de cualquier ruta monumental o cinematográfica que realices por el casco antiguo.

Así que ya sabes: tras un merecido descanso en nuestro resort, cálzate bien las zapatillas y sal a disfrutar del encanto del Portal Fosc y de todo lo que ofrece este conjunto monumental. Estás en uno de los pueblos más bonitos de España. Por eso, no te olvides de llevar la cámara siempre a mano. De hecho, la de esta entrada es una de las fotos típicas para recordar unas vacaciones de ensueño en Peñíscola.

Todas las habitaciones

Apartamento 1 habitación

Capacidad 2/4 personas

Apartamento 2 habitaciones

Capacidad 4/6 personas

Apartamento Loft

Capacidad 2/4 personas